Clorindenses se muestran a favor de las propuestas de Azucena.

 En relación a las propuestas de la candidata a Intendenta, Azucena Santillán, que implicaría la disminución del valor de la Unidad Tributaria y la condonación de las deudas, que los contribuyentes pudieran tener con el municipio local, un pequeño sondeo de opinión pública mostró al clorindense partidario de acompañar las propuestas.

Los vecinos se mostraron preocupados por los reclamos de deuda de más de 10 años, en algunos casos, en estos momentos de crisis, que para el vecino significaría una sangría más a las arcas familiares. En relación a la disminución del valor de la Unidad Tributaria, sobre todos los comerciantes, se mostraron partidarios a esa disminución, porque son excesivas y representan un peso más a las cargas tributarias y de servicios que se tienen que hacer cargo, destacando su oposición al re empadronamiento que la actual administración implementó a su llegada a la Intendencia.

Si bien desde el oficialismo local criticaron muy fuertemente esta propuesta, pero en muchos municipios de nuestro país muchos Intendentes, ante la situación económica del país, han tomado la decisión de llevar adelante medidas que tiendan a aliviar al vecino, y en ningún caso manifiestan recaudar menos, al contrario las recaudaciones muestran crecimiento.

Otra de las propuestas es la eliminación del estacionamiento medido y en este caso nadie se opone al cobro del estacionamiento medido si la situación económica fuera otra, los comerciantes aducen que no hay ventas y el estacionamiento medido hace que los potenciales clientes opten por otros comercios que están fuera de la zona en la que se debe pagar el estacionamiento y eso genera una situación de desventaja, sobre todo ante la merma del 50% de las ventas y el incremento de los impuestos nacionales, provinciales y municipales, de los alquileres y de las tarifas, un combo mortal afirman.

El plan económico del gobierno nacional y sus nefastas consecuencias en el país y particularmente en nuestra ciudad ha implicado el cierre de más de 300 comercios en la ciudad, el éxodo de vecinos a Puerto Elsa por la diferencia de precios en las mercaderías de la canasta familiar, los incrementos de las tarifas en más del 2000% han ahogado al trabajador, que aún conserva su trabajo, y al comerciante por ello es necesario que el municipio encuentre las formas de alivianar, en algo, la cuestión de los tributos locales.