Lo que iba a ser y en lo que quedó

La Casa de la Cultura y la Historia  del Bicentenario, una oportunidad desperdiciada por mezquindad. 

Remontándonos al año 2011, allá por el mes de Octubre, la ciudadanía asistía a un acto público de una importancia relevante para la cultura y la memoria, era la presentación de un proyecto a nivel nacional, de la cual solo iban a formar parte 40 localidades del país, y entre ellas estaba incluida Clorinda.

Un proyecto comprendido como importante y necesario por la administración municipal del ex Intendente Federico Crivelli, ex jefe comunal cuyo nombre impusieron a un nuevo barrio de viviendas, pero que en su momento no titubearon en destruir su imagen como persona y como funcionario.

En ese acto (2011) se daría comienzo a la construcción de lo que sería en un futuro la «Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario». Un proyecto que es necesario recordar fue apoyado incondicionalmente por el Senador Nacional José Mayans durante el Gobierno de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Estas Casas de la Historia y la Cultura eran lugares destinados al desarrollo de actividades culturales, educativas y recreativas y a la exposición permanente de diversos elementos que testimonien la historia, la actualidad y los proyectos culturales de cada comunidad.

Un proyecto en sí de los más importantes, en materia cultural, para nuestra ciudad.

Era Octubre y llegaban las elecciones en el país y en nuestra ciudad elegíamos Intendente. La votación ese año dio como vencedor de la contienda electoral a Manuel Celauro y con ello se daba un giro político de 180 grados a la concepción de gobierno de una ciudad.

Varias obras pendientes de realizar o iniciadas fueron los íconos que la nueva administración mostraría a la ciudadanía de los que, para Celauro, eran representativos de años de malos gobiernos. Todo fue dejado de lado, Planta de Tratamiento de Residuos Domiciliarios, Parque Acuático, Microcine, planes de viviendas, desarrollo del ex predio que fuera de la Fuerza Aérea, adquirido por el municipio, y que hoy es una reserva importantísima para el crecimiento demográfico y de insfraestructura de la ciudad.

Si hubiera sido el año 2020 estaríamos hablando de face news, y aunque nieguen esta realidad, lo cierto y concreto es que sucedió como se describe.

Con estos proyectos en vía de desarrollo que fueron abandonados por Celauro para destruir la imagen de su rival político, destruyó la ilusión de muchos clorindenses de ver progresos que ya no lo pudimos lograr.

Luego de esta mirada retrospectiva, durante la semana pudimos observar como máquinas viales echaban por tierra los cimientos y ladrillos que fueron puestos para el inicio de la obra. Muchos ciudadanos memoriosos y que han comprendido desde siempre como es el desarrollo de los pueblos observaron con desazón cómo desaparecía un pequeño vestigio de lo que hubiera podido ser y que no fue.

El Proyecto de las «Casas de la Cultura y la Historia del Bicentenario» es solo un recuerdo y un sueño frustrado para todos los clorindenses, que al menos creen que estas obras son de superlativa importancia para la memoria, para el desarrollo cultural de una comunidad que más allá del pavimento y la luz necesita de espacios donde podamos respirar cultura.